El último mensaje
No pude evitar sentir un escalofrío. ¿De quién podría ser? Miré mi bandeja de entrada, buscando algún indicio, alguna pista, pero no encontraba nada. Mi instinto me decía que debía ignorarlo, pero la curiosidad era más fuerte.
Abrí el correo.
"Sé lo que hiciste aquella noche. Tienes una hora para devolverlo o todo se sabrá."
El mensaje era breve, directo, pero cargado de un tono inquietante que me heló la sangre. Mi mente empezó a hacer conexiones. Había hecho algo en el pasado, algo que nunca conté a nadie, pero… ¿quién podría saberlo? ¿Y por qué ahora?
Intenté recordar esa noche, ese evento. Había sido un accidente, algo que nunca quise que saliera a la luz, pero no había dejado pistas. Pensé que nadie lo sabía. ¿Cómo es que alguien lo había descubierto? La ansiedad creció en mí. Mi cabeza daba vueltas mientras miraba el reloj. Quedaban solo 59 minutos.
Decidí hacer algo que me mantuviera ocupado para evitar el pánico. Busqué el nombre del remitente, pero no encontré nada en internet. El mensaje parecía estar perfectamente cifrado, sin huellas, como si todo fuera un juego de sombras.
De repente, sonó mi teléfono. Alguien me estaba llamando, y cuando vi el número, el miedo me recorrió por completo. Era el mismo número que había recibido hacía unos minutos. Descolgué sin pensarlo.
– ¿Hola? – Dije con la voz temblorosa.
El silencio fue absoluto, pero luego una risa grave se escuchó al otro lado de la línea. Era una risa que no podría olvidar.
– Tienes 20 minutos – susurró la voz.
Colgué rápidamente, mi pulso acelerado. Miré la pantalla del móvil: mi reloj estaba avanzando implacablemente. Pensé que podría ir a la policía, pero algo me decía que ya era demasiado tarde. Como si todo estuviera planeado, como si no pudiera escapar.
Entonces, como si fuera una señal, mi computadora comenzó a parpadear y una notificación apareció en la pantalla: "Última oportunidad."
Apreté los dientes y decidí hacer lo único que me quedaba. Tomé el primer paso hacia lo desconocido, sin saber si iba a ser el último.
Comentarios
Publicar un comentario